Mi fiel compañera, mi cómplice,
eres tú, la dueña de mi dolor,
simple metamorfosis efímera que
robaste mi confianza y la hiciste tuya,
eres tú, mi compañera.
Acunas el odio inexistente,
amas lo que yo amo,
ríes con lo que yo río,
y sufres conmigo cuando debo sufrir.
Eres inexplicable, indescriptible,
tan sencilla y tan compleja,
eres lo que quiero, lo que amo,
lo que todos quisieran tener,
lo que tan solo yo eh poseído,
eres única y mía.
Te Amo,
no por tu belleza, no por tu inteligencia,
y es que a pesar de tenerlos,
con tantas irónicas incoherencias y
efímeras explosiones de carácter te quedas,
me abrazas, y en mi oscuridad sonríes.
No, no puedo amarte con deseo,
no puedo ser tampoco el amor correspondido,
pero puedo y soy también, tu confidente.
Sensual eres, tanto que,
al tocar tus preciadas y sencillas curvas,
al tenerte entre mis brazos y acariciarte,
tendida sobre mis piernas,
se producen creaciones,
tan perfectas,
tan simples,
pero demasiado sublimes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario